sábado, 20 de abril de 2013

Diego y Curro

Finalizamos las actividades de los cuentos con esta última creación. En este caso debíamos de crear una historia con dos personajes reales: un animal y un humano; y que a la vez las acciones se desarrollaran en presente.
El cuento empieza así......

Hoy es miércoles y, como todos los días, Diego se levanta temprano para vestirse y desayunar, pero hoy no es un día como los otros, hoy es un día especial.

La seño Isabel les dijo que hoy sería el día de la mascota y que, por lo tanto, deberían llevar sus mascotas a clase y presentarlas, así como contar lo que les gustaba comer y hacer.

Diego va a presentar a "Curro" su hámster, el cual le regalaron hace dos días por su sexto cumpleaños.

Muy orgulloso de Curro, lo mete en su jaula y se encamina hacía la escuela.

De la clase de "Los Loritos" salen multitud de ruidos pues en vez de una clase parece un zoo. El día pasa muy rápido hoy en el colegio; hay millones de anécdotas que contar en la cena con mamá y Pedro.

Seguro que Curro ha disfrutado tanto como él.

  DIEGO   CURRO

Tiramos los dados

La profesora ha traído unos dados que en cada una de sus caras tienen diferentes dibujos, así que tras agitarlos un poco a cada una nos han salido diferentes dibujos con los que teníamos que crear un cuento.
Conforme vaya escribiendo, iré subrayando los dibujos que me han tocado y con los que he tenido que hacer el cuento.




Érase una vez un bandido que venía de saquear el banco del pueblo e iba caminando hacia la montaña donde se encontraba su escondite y en el cual ocultaba todos los botínes. Sin embargo, antes de llegar, la lluvia le sorprendió y se tuvo que refugiar debajo de una pagoda hasta que dejara de llover.

Bajo la pagoda, sentado y aburrido de estar allí, decidió investigar qué había allí, a ver sí así podía robar algo y, afortunadamente, encontró un cuentakilómetros.
Él no sabía para qué servía aquello pero aun así se lo metió en los bolsillos y aprovechó que la lluvia daba tregua para salir hacia su cueva.
Desafortunadamente, este bandido no sabía que el cuentakilómetros era mágico y él que lo llevaba encima se convertiría en un animal diferente cada vez que estuviera haciendo algo malo.

El bandido, ajeno a esto, volvió a bajar al pueblo, esta vez a robar algo de pan; cuando entró en la panadería, el cuentakilómetros se activó y se convirtió en una serpiente, la panadera gritó y la serpiente reptó hasta el exterior mientras los habitantes corrían despavoridos, la serpiente escapó hasta la cueva y en ella se volvió a convertir en bandido.

No se podía creer lo sucedido pero, aun así, a la mañana siguiente volvió al pueblo a la pastelería; esta vez tenía ganas de un pastel de chocolate con fresas y cerezas, así que, decidido, entró y en cuanto puso la mano en el pastel, el cuentakilómetros se activó de nuevo y se convirtió en elefante.

La gente asustada chillaba y corría de un lado a otro y el bandido convertido en elefante huyó hacía su escondite.

Desde aquel día, nunca más se supo del bandido ni de los extraños animales que por aquellos días visitaban el pueblo, lo curioso es que una urraca se posó encima de la pagoda desde que desapareció el bandido, unos dicen que es el bandido que protege el cuentakilómetros, otros que el cuentakilómetros se lo tragó.

domingo, 7 de abril de 2013

Describiendo......

En esta actividad nos han mostrado dos imágenes, las cuales teníamos que describir detalladamente para que la otra persona que no la estuviera viéndolas pudiera imaginar la imagen mostrada.
A continuación el objeto para describir ha sido un bote de crema de la profesora, con el hemos tenido que hacer los mismo.


1º IMAGEN

En la imagen observó de derecha a izquierda primeramente una pared pintada de amarillo que en el centro tiene una ventana cuadrada cuyo marco y persiana son de color azul oscuro y en el centro una reja en forma de cruz también azul; asoma el alféizar de ladrillo.
La parte izquierda de la pared es blanca y en ella hay dos cantos bicolores adornados con un geranio rojo en cada uno de ellos. Los cantos están inclinados quedando situados uno más alto que el otro.

2º IMAGEN

La imagen nos muestra una niña que tiene un tenedor a la altura de los ojos y a través de él nos mira. La niña está sentada en una silla de metal.
Su aspecto físico: tiene el pelo corto, alborotado y de color rubio con mechones más oscuros y claros. Su tez es lisa con rasgos infantiles.
Se le ve una ceja que se ve entre el tenedor y su ojos azules claros llenos de expresividad.
La nariz se ve entrecortada al estar el tenedor en medio de su cara.
La boca es la única parte que se ve entra sin el tenedor en medio, una boca pequeña con los labios perfilados.
También lleva una camiseta verde de manga larga con el filo del cuello blanco.


3º OBJETO

Es un bote pequeño de crema de manos  que tiene o imita la forma de un tubo de pintura al óleo.
Su tapón es negro y su diseño parte de un fondo plateado y una franja impresa dividida en dos mitades: una color burdeos y otra color rosáceo en el que se pude leer el nombre de la crema, contenido y marca.
La parte posterior tiene el mismo fondo plateado con la composición de la crema.

Creando cuentos II

Seguimos contando cuentos; esta vez teníamos que escoger entre tres frases, la escogida sería el comienzo de nuestro cuento, el mío comienza así .....

Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque; cierto día, dando su paseo diario, cambió de camino y se adentró en la oscuridad; aquel al que llamaban el " Bosque de las Almas Perdidas", quien entraba allí nunca más veía la luz.

El príncipe decidido entró y se encontró con Sombrerete, un conejo blanco que llevaba una corbata verde y un sombrero negro; el conejo le interrumpió el paso diciéndole: - Buenos días, querido príncipe, ¿qué se le ha perdido por aquí?, a lo que este le contestó: - Buenos días; perderme nada, simplemente he cambiado mi rutina diaria.

Sombrerete insistió de nuevo: - Querido príncipe, sabe usted que no debería de estar aquí o ¿ es qué quiere ser un alma perdida?. El príncipe, valiente y decidido, interrumpió al conejo y prosiguió su paseo. Sombrerete gritó a lo lejos: - ¡En él te has metido y de él no saldrás!-. El príncipe no pensó en sus palabras, él estaba dispuesto a continuar y salir de allí vivito como un colibrí.

El príncipe no sabía lo que se le venía encima; primeramente un grupo de avispas del tamaño de una pelota de fútbol aparecieron con sus enormes aguijones intentando picarle, pero este con su espada cortó los aguijones y las avispas se convirtieron en pelotas de fútbol; seguidamente tres enormes plantas carnívoras aparecieron intentándose comer al príncipe, pero una vez más valiente y rápido cortó sus hojas haciéndolas trocitos y las plantas se convirtieron en confeti que se esparció por todo el bosque.

El príncipe creía que todo lo malo ya había pasado, pues por fin había visto un claro de luz, hasta que un gran ogro emergió de un estanque de barro; el príncipe no se lo pensó dos veces y veloz cogió su espada; pero esta vez el ogro era indestructible, su espada no le hacía nada, el príncipe se rindió, ya no podía hacer anda, el ogro era demasiado fuerte.

El príncipe cerró los ojos y esperó a que el ogro lo cogiera, pero el ogro se sentó en el suelo y comenzó a llorar, el príncipe se quedó sorprendido no se lo podía creer, entonces decidió hablar con el ogro:

- Mmm, buenos días ¿qué te pasa?

- Buenos días, majestad; es que yo ya no quiero ser malo, ni cruel... todos me tiene miedo y nadie quiere pasar por este lado del bosque.

- Claro, comprenderás que nadie quiere ser devorado por un ogro,

- Lo sé, majestad; pero llevo aquí cincuenta años; me perdí mientras iba al País de los ogros y ahora no sé salir, además los humanos estáis verdaderamente deliciosos.

- Haremos una cosa, yo te ayudaré a salir de aquí para que puedas ir al País de los ogros; pero tendrás que hacer desaparecer este lado del bosque oscuro y temido.

El ogro tocó un enorme árbol y todo se volvió claro y soleado, el cómo lo hizo ni el príncipe lo supo.

Los dos salieron del bosque y emprendieron cada uno su camino.

El bosque ya no era el " Bosque de las Almas Perdidas"; era el " Bosque Vivito"; todo claro y brillante.

Y colorín, colorado este cuento se ha terminado.







Creando cuentos

 
Esta actividad ha sido muy curiosa y extravagante: en clase cada una teníamos que escribir en dos papeles el nombre de un animal y un objeto, seguidamente nos los intercambiamos con las compañeras y con lo que te tocaba tenias que crear un cuento, en mi caso me toco: pie y perro; con estas dos palabras cree este pequeño cuento :).
 
 
     
 EL PERRO PIE DE ANA

 
 
 
Ana era una niña de cuatro años, la cual dentro de dos días celebraría su quiento cumpleaños.
 
Llevaba esperando ese día desde la semana pasada, tenía pensando todo lo que quería hacer en el día de su cumpleaños, muy importante para ella porque así faltaba menos para estar en el pasillo de los mayores; los de seis años.
 
El caso es que tenía pensado cómo serían las invitaciones y a todos los amigos que iba a invitar, sin dejar atrás el vestido que su abuela la había comprado.
 
Pasados dos días llegó el día tan esperado. Ana estaba muy nerviosa. Ella y su mamá habían planificado todo, pero se habían olvidado de la tarta; mamá le dijo: - No te preocupes; en todo cumpleaños siempre hay muchas sorpresas así que tienes que esperar el momento en el que se apaguen las luces. Ana hizo caso de su mamá y esperó impacientemente. Mientras jugaba con sus amigos, las luces se apagaron y una bonita tarta en forma de cara de perro apareció sobre las manos de su mamá y una caja al lado que llevaba su papá.
 
Tras soplar las cinco velas; de la caja salió un perrito marrón con la nariz sonrosada y tan pequeño como el pie de Ana.
 
Ana exclamó: - ¡¡ Papi, mami es tan pequeño como mi pie, que mejor que llamarle, Pie!! - todos rieron y terminaron ese gran día con un nuevo miembro en la familia.